Vous êtes ici : Accueil / Littérature / Littérature latino-américaine / Littérature fantastique / Lo fantástico en La vida imposible de Eduardo Berti (3)

Lo fantástico en La vida imposible de Eduardo Berti (3)

Par Emilie Delafosse : Doctorante - Université Stendhal-Grenoble 3
Publié par Christine Bini le 15/02/2008
 

Del lado del lector... : la recepción de lo fantástico

¿ Cómo recibimos, los lectores, este fantástico ? Las extrañas miniaturas de La vida imposible multiplican los efectos sobre su receptor : suscitan sus emociones, lo asombran, lo dejan en la incertidumbre, lo invitan a colaborar, y despiertan en él el placer de la lectura. Una multiplicidad de efectos, entonces, reforzada por la brevedad de los textos, pues supone una intensidad indiscutible. Entre la serie de reacciones desencadenadas en el lector, destacamos la sorpresa -el estupor, a veces- y la risa. Las lucubraciones de E. Berti dan lugar a miniaturas que siempre sorprenden, antes de hacer sonreír, cuando no mueven a risa. La inventividad del escritor garantiza un sinfín de casos insólitos e imposibles, que asombran. Pensamos en el descubrimiento de la asimetría de los rasgos de los padres en "Porque sí", o en la curiosa tesis de H.D. en "La muerte como un prisma". Y sobran los ejemplos. La lectura de los textos de La vida imposible también suscita la risa. Una risa algo ambivalente, cuando es efecto del humor oscuro, u otra risa, más franca, provocada por algunas de las chutes de las miniaturas. Nos reímos al final de "Lectores de sangre", al final de "Mi alfabeto", o al final de "Treinta guiones para un film", cuyas últimas palabras citamos : "el más interesante ha resultado el guión de una escritora japonesa, cuya serie de subtítulos exige que la cinta, concluida la última escena, vuelva a proyectarse entera una vez más" (p. 57). Pero ¿ de qué nos reímos realmente ? Advierte la solapa del libro : E. Berti consigue "reírse y hacernos reír de nuestros propios terrores y obsesiones". Estamos avisados. Nuestra obsesión por el paso del tiempo encuentra un tratamiento humorístico en "El asesino de los relojes", con la exageración del léxico y el juego de palabras final. En cuanto a la obsesión por el doble, se expresa en "El hombre igual", con una repetición que produce la risa : "No se conocen casos de hombres iguales iguales a otros hombres iguales" (p. 74). Si la lectura de la mayoría de los textos provoca una risa que esconde una preocupación, una obsesión, esta risa ambigua nos recuerda que E. Berti, "[a] diferencia de un humorista de oficio, no [busca] la risa como primer y único efecto". El escritor confiesa que espera que sus microrrelatos producirán en el lector sorpresa, risa y estupor "a la vez", pero insiste en su intento de provocar ese "extrañamiento de la realidad cotidiana a través de lo inhabitual" ("Pequeñas fábulas extrañadas", Clarín (Suplemento Cultura y Nación), Buenos Aires, 20/04/2002). Otra vez el extrañamiento. ¿ Cómo reacciona el lector ante este desplazamiento respecto a la realidad familiar ? Recordemos la famosa teoría de Tzvetan Todorov : ante el fenómeno inhabitual, el lector ha de vacilar entre dos explicaciones, antes de optar por una de las dos soluciones posibles, o sea decidir si el hecho es real o irreal. "Le fantastique occupe le temps de cette incertitude", escribe el crítico (Introduction à la littérature fantastique, p. 29). Pero este momento de duda que experimenta el lector sólo caracteriza el fantástico decimonónico. Muy pocos textos de La vida imposible proponen una solución ambigua, una alternativa entre dos explicaciones. Esta doble posibilidad, poco frecuente, se encuentra en "Caso de los actores" o en "El balcón". En la mayoría de las miniaturas, los narradores no cuestionan lo extraordinario : los acontecimientos asombrosos permanecen sin explicación. E. Berti no parece querer perderse el tiempo introduciendo la duda, quizás porque la brevedad le prohíbe tal demora. En este sentido, los textos dan la impresión de situarse más allá de la cuestión de la verosimilitud y de la posibilidad de una explicación. El escritor desarrolla un fantástico à prendre ou à laisser : el lector tiene que adherirse a lo que se cuenta, pero no significa que lo crea. Éste es el pacto que aceptar. Como si E. Berti intentara exacerbar el mecanismo de simulation ludique de crédulité descrito por Gérard Genette a propósito de la ficción de tipo fantástico (Métalepse, p. 25). Y si algunos textos fingen verosimilitud, al suprimir toda mediación sospechosa entre lo narrado y el lector, colocado en la intimidad de una confesión ajena, gracias al presente y a la primera persona del singular -ese Yo, cáscara vacía a la espera de un referente-, otros microrrelatos no simulan nada, y no vacilan en hacer intervenir intermediarios, testigos indirectos, como en "Una escuela perpetua", o en "Sobre la puerta". Entonces, ¿ cómo podemos aceptar lo que nos cuentan los narradores de La vida imposible ? El uso desfasado del código periodístico, ese lenguaje informativo dedicado a referir hechos ocurridos, es responsable de este efecto de verosimilitud, a pesar de todo. Hasta el vocabulario que dice lo extraño se puede inscribir en el lenguaje del fait divers, con unos términos como caso, fenómeno, y una serie de adjetivos -fantástico, curioso, sorprendente, extraño, notable...etc. Pero a fin de cuentas, estos marcadores de lo fantástico son bastante esporádicos, y su utilización aparece muchas veces desfasada. En realidad, domina la neutralidad de unos narradores cuyo asombro muy poco se nota. El que parezcan aceptar lo excepcional puede reforzar el pacto de verosimilitud, si consideramos que contar las cosas más insólitas con naturalidad las vuelve más naturales.

Sin embargo, algunas veces, en el mismo modo de contar, se nota cierta dificultad (voluntaria, obviamente) para decir. Llaman la atención unas formulaciones como una especie de, u otros giros similares, o la frase de Déjà vu donde las comillas y el como revelan esta dificultad. Podemos leer : por alguna razón ignorada él ya conoce' sobradamente el film y esos pocos minutos iniciales le encienden un recuerdo como adormilado (p. 38). Perífrasis y comparaciones intentan llenar el vacío que deja un lenguaje limitado a la hora de decir lo anómalo. Si hay algo seguro, es que los narradores no lo dicen todo... El margen que deja el lenguaje indeciso, en estas pocas ocasiones, permite un funcionamiento textual descrito por Denis Mellier, cuando explica que se suele considerar lo fantástico como une littérature exclusivement comprise sous les espèces de l'incertain, du trouble, du non-dit : la litote fantastique instaure un déficit de sens qui met ouvertement en jeu l'interprétation (Textes fantômes. Fantastique et autoréférence,  p. 42). Seguimos con esta idea. Los microrrelatos de La vida imposible son textos abiertos al lector y a su interpretación. Aquí, las numerosas elipsis, la pluralidad de sentidos, las múltiples sugerencias son las modalidades de esta apertura característica del relato breve. La ficción súbita se articula a un lector singular, protagonista, cómplice, participativo, al modificar los hábitos de lectura, un lector cauteloso ante un texto boomerang que aparenta un sentido y puede resultar en uno muy diferente, escribe Jorge Boccanera (La grandeza del relato breve, Clarín (Revista Ñ), 27/11/2004). Idealmente, esto significa que el lector participa hasta hacerse casi coautor, como lo ilustra la historia de Edición corregida. Los finales abiertos, o por lo menos no rotundos, de algunos microrrelatos de La vida imposible dejan una incertidumbre después de las últimas palabras, una como resonancia de misterio. Mi padre vuelto perro es un ejemplo. En cuanto a Este libro no existe, es una miniatura que funciona con mucha elipsis : las rupturas entre los momentos de sueño y los momentos de vigilia crean unos vacíos, unos silencios inquietantes que invitan al lector a que reconstruya la historia. Dudas, preguntas, ambivalencias surgen al final de Otra actriz frustrada, Caso del director, El décimo y Caso del boxeador, y muchos más. ¿ Cómo interpretar ciertos comportamientos anómalos ? ¿ Cómo explicar ciertos fenómenos ? Nunca estamos completamente seguros de lo que nos cuentan las miniaturas de E. Berti. Esta incertidumbre, Jacques Morlaud la subraya también : Loin de la charge anecdotique dont, de prime abord, il semble porteur, jamais un récit ne dévoile son énigme. Toujours il se limite à rendre possible son inquiétante existence (La Vie impossible, Actes Sud : communiqué de presse).

Conclusión

Llega la hora de concluir. No se puede evocar lo fantástico en La vida imposible sin insistir en el placer que depara la lectura de la colección. Las miniaturas de E. Berti, con su fantástico particular, que deja que se abran a la(s) lectura(s), privilegian el placer del lector : se devoran, y luego se saborean. La felicidad nace tanto de una lectura recreativa como de una lectura más atenta de los textos : el placer es doble, primero inmediato, espontáneo, y luego diferido, consciente. Ante la diversidad de los microrrelatos, ante la multiplicidad de las trouvailles o invenciones sorprendentes del escritor, el lector se divierte a la vez que puede buscar y encontrar una coherencia en la colección. Como en un juego, quien lee participa en la elaboración del (de los) sentido(s), descubre guiños, referencias o reminiscencias. El extrañamiento al que invita lo fantástico de los textos es también fuente de placer : el placer de poder mirar las cosas con otros ojos, para verlas de otra manera. Poco a poco, el lector se va acostumbrando a esta mirada desfasada. Lo que no significa que los nuevos casos imposibles dejen de sorprenderlo, sino que acaba por practicar una lectura en busca del desfase. A lo largo de la colección, el escritor consigue construir un mecanismo tan discreto como eficaz, que genera en el lector una especie de adicción. Pero no se preocupen. El secuestro es feliz, y va haciéndose voluntario conforme avanza la lectura.

Pour citer cette ressource :

Emilie Delafosse, "Lo fantástico en La vida imposible de Eduardo Berti (3)", La Clé des Langues [en ligne], Lyon, ENS de LYON/DGESCO (ISSN 2107-7029), février 2008. Consulté le 24/03/2019. URL: http://cle.ens-lyon.fr/espagnol/litterature/litterature-latino-americaine/litterature-fantastique/lo-fantastico-en-la-vida-imposible-de-eduardo-berti-3-