Pero para Marie Cordoba esta decontrucción genérica va más allá del lenguaje y traduce un afán por desmontar las normas tradicionales y patriarcales impuestas. Las tres mujeres que la escritora presenta renacen en un momento dado de su vida para efectuar un cambio profundo y afirmar su identidad femenina autónoma. Las tres perdieron un ser querido y el luto definió su identidad.
En 1968, un año antes de ganar el premio Mazatlán, escribe un libro-ensayo sobre un acontecimiento de alcance mundial : la masacre de estudiantes y civiles en la Plaza de las Tres Culturas llamada "Noche de Tlatelolco". En esta época una mobilización estudiantil muy fuerte tenía lugar en el país para oponerse al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. La masacre coincidió con la apertura de los Juegos Olímpicos en México. El gobierno de Ordaz utilizó el ejército para acabar de una vez por todas con este movimiento de masa. Esta noche, los estudiantes reunieron cerca de diez mil personas a quienes hablaban desde el balcón del edificio Chihuahua cuando los cinco mil soldados surgieron, desde fuera con un helicóptero y con tanques o desde dentro, disfrazados de civiles y armados hasta los dientes. Lo que Elena Poniatowska nos propone en La noche de Tlatelolco es una recopilación de testimonios, de voces, sobre este momento trágico de la historia mexicana. Meticulosamente, reunió fotos, extractos de periódicos, cifras y testimonios para formar lo que Nathanial Gardner (4) llama un "fotoensayo". En su estudio, Nathanial Gardner insiste sobre la importancia de las fotografías, diciendo que nunca habían sido estudiadas de manera específica. Cita a un fotohistoriador para explicar la presencia de la fotografías : « Él [Mraz] describe el ensayo fotográfico como algo cuyo origen antecede las fotografías, y considera que el ensayo fotográfico explora una idea que existía antes de realizar la composición fotográfica. Mraz explica que un ensayo puede formarse de montaje o basarse en algo "vivo" ; no obstante, la clave del ensayo son las ideas de la persona que las organiza que son lo más relevante con respeto a esta forma de comunicación. » En cuanto a la complementariedad de las fotos con el ensayo, Gardner añade que « al analizar las fotos más a fondo, se pueden percibir los diferentes ambientes que tienen : el júbilo de los estudiantes al participar en las marchas, el roce de los dos bandos y los conflictos iniciales que provocaron contiendas, el miedo y el pánico durante las riñas y la masacre, el no comprender la magnitud de los acontecimientos en los que están participando. »
En su libro Nada, nadie, las voces del temblor, utiliza la misma técnica pero adaptada al terrible terremoto que sacudió la ciudad de México los 19 y 20 de septiembre de 1985. Podemos leer testimonios que revelan la violencia del terremoto desde diferentes puntos de vista, como el de un hombre encerrado en su habitación : "De pronto se me ocurre que debería yo de estar desenrrollando la película de mi vida, pensando en las personas que quiero. Nada de eso. Una profunda ansiedad egoísta. Como anestesiado por la intensidad del cataclismo." (5)
En 2001 recibe el premio Alfaguara por su novela La piel del cielo. En este libro se mezclan los temas de la astronomía y del feminismo a través de los personajes de Lorenzo y Florencia, respectivamente hijo y madre. Florencia desafía las obligaciones impuestas a una mujer siendo una persona libre que goza de una autonomía financiera y que reivindica el sexo no solamente como una manera de procrear. Trata también temas como la homosexualidad, el anticonformismo o el mundo rural. Elena Poniatowska propone una reevalución del sujeto femenino y una reconstrucción de su tradición. Silviana Serafín (6), en su artículo titulado « La piel del cielo : destructuración del arquetipo femenino patriarcal », subraya que Elena Poniatowska « analiza la situación de la mujer, para reconstruir la identidad femenina cuya fuerza inconformista, cruza la proverbial sumisión de las mujeres mejicanas, transformadas en el eje de la familia y la entera sociedad. » Con respecto a su escritura declara que es « una escritura totalizadora que implica el entero sistema indivisual y colectivo, poniéndolo todo el tela de juicio : la sociedad cristiana, el inmobilismo y la credulidad de los mejicanos. »