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Cronología de la transición

CRONOLOGÍA DE LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA

introducción


El 22 de noviembre de 1975, tras casi cuarenta años de dictadura, muere « el caudillo ». La cuestión que se plantea entonces es ¿ qué va a hacer su sucesor, el rey Juan Carlos I de Borbón ? En principio, todo parece favorecer la continuidad con respecto al régimen franquista :

  • Juan Carlos había sido escogido por el mismo Franco desde 1969,
  • en el momento de acceder al poder jura fidelidad a las leyes fundamentales del franquismo y a los principios del Movimiento,
  • el « búnker » - los partidarios de la inmovilidad - tiene mucho peso,
  • el primer ministro de Juan Carlos es Carlos Arias Navarro, un franquista, conocido por su intransigencia y su severidad. Además es él quien anuncia oficialmente la muerte de Franco.

Pero ciertas condiciones abogan por una inclinación hacia el cambio : España es una nación joven, las mentalidades han evolucionado así como el nivel de vida, y el rey no afirma sus intenciones de manera muy clara. Así que el porvenir de España constituye un verdadero misterio a finales de 1975 : no se sabe cuál de las fuerzas en presencia va a predominar.

Antes de entrar en la exposición de la cronología de la transición democrática, necesitamos interrogarnos sobre:

¿Qué significa la palabra « transición »?


La palabra « transición supone tres cosas :
  • un punto de salida. En el caso español, se trata de la dictadura franquista, caracterizada por el totalitarismo, la represión, el dominio de la Falange, de la Iglesia y del Ejército.
  • un punto de llegada. En el caso español, la transición es « democrática ». Así que el punto de llegada es la democracia, o sea, un régimen político basado en la soberanía del pueblo. Estudiar la transición española es preguntarse cómo España pasó de un país dictatorial, conservador y aislado (aunque el período franquista no es un todo uniforme, pero no es nuestro objeto de trabajo aquí) al país democrático, moderno y europeo que es hoy en día.
  • cierto tipo de cambio. Transición y revolución son antinómicos : es transición un cambio que se hace sin ruptura, sin destrucción. Lo que no significa tampoco que sea todo fácil y linear.

¿Cuáles son las fechas de la transición española ?

Si la fecha de inicio de la transición es clara - la muerte de Franco -, es mas problemático definir su fecha final. Los historiadores no se ponen todos de acuerdo : para algunos, se llega al final de la transición en 1978, con la instauración de la Constitución. Para otros, es en 1981 con la tentativa fracasada de golpe de Estado por Tejero. Otros consideran que es en 1985 con la decisión europea de reconocer a España como democracia y de incluirla en la Unión (entrada oficial el 1er de enero de 1986). Nosotros aquí hemos optado por la fecha de 1982, escogida por bastantes historiadores por ser el año en que empieza la alternancia en el poder entre los dos grandes partidos españoles, señal de que la oferta política ya es plural y por lo tanto el voto plenamente libre, como en las otras democracías europeas.

el gobierno Arias y el primer intento de reforma de la legalidad franquista


Un gobierno vacilando entre cambio e inmovilidad


Al sucederle a Franco, Juan Carlos pide a Carlos Arias Navarro que permanezca en la presidencia del gobierno, lo que constituye un fuerte símbolo de continuidad. Pero el gobierno incluye también a figuras reformistas (Fraga, Areilza, Garrigues, Alfonso Osorio, Leopoldo Calvo Sotelo, Rodolfo Martín Villa). Además el mismo rey pide a Arias que incluya a Torcuato Fernández Miranda (su profesor cuando todavía era príncipe) en la terna para la presidencia de las Cortes. El gobierno es por lo tanto muy heterogéneo, y la tarea de Arias para imponerse como verdadero líder no es muy fácil.
Ciertos aspectos del acta de juramento y proclamación del rey, leído ante el Consejo del Reino y las Cortes el 22 de noviembre de 1975, reflejan bien esta vacilación, esta ambigüedad entre continuidad y cambio. Así, Juan Carlos consagra un párrafo muy elogiador a Franco donde dice de él : « Una figura excepcional entra en la historia » o « Con respeto y gratitud quiero recordar la figura de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernación del Estado. » Pero el hecho de que el nombre de Franco sea mencionado solamente una vez en el discurso nos puede llamar la atención.
Por otra parte, conviene analizar rápidamente la expresión siguiente : « Como Rey de España, título que me confieren la tradición histórica, las Leyes Fundamentales del Reino y el mandato legítimo de los españoles...».  ¿ Qué se puede deducir de esta frase ? Que si Juan Carlos reconoce que debe el trono a Franco que le nombró como su sucesor (las Leyes Fundamentales del Reino), insiste también en otras dos fuentes de legitimidad : su pertenencia a la familia real (la tradición histórica, aunque como lo veremos más tarde, el legítimo rey era en realidad su padre) y el apoyo de la nación, lo que se puede interpretar como una invitación a la democracia.
La consecuencia de esta ambigüedad es una acción gubernamental ambivalente, tímidamente liberal : se imponen leyes sobre el derecho de reunión y el estatuto de las asociaciones (mayo y junio de 1976) pero con muchas restricciones, la amnistía otorgada es limitada, se reflexiona sobre problemas acarreados por el derecho de asociación, la reforma de la Ley de Cortes sin encontrar solución...

Un gobierno bloqueado entre dos fuerzas opuestas


España sale de casi cuarenta años de dictadura en los que todo el poder estaba en las manos de Franco, que lo ejercía apoyándose en la Falange, en la Iglesia y en el Ejército. Ahora bien, la elección de una solución pacífica supone que no se despida a los responsables políticos, industriales... Por lo tanto, los franquistas más tenaces quedan ocupando puestos de decisión, formando lo que se llamó « el búnker ». Estos intentan que nada cambie, que el franquismo sobreviva a Franco. Cuando el gobierno emprende reformas, necesita hacerlo sin provocar su rechazo, pues unas dimisiones masivas podrían fragilizar el país. E incluso el ejército podría decidir rebelarse y organizar un golpe de Estado. 
Pero si « el búnker » hace todo lo posible para favorecer el conservadurismo, hay otra parte de la opinión pública que actúa en el sentido contrario. De hecho, frente a las medidas tímidas del gobierno, hay sectores que quieren ir mucho más lejos hacia el cambio : quieren una amnistía total, la libertad política, una gran reforma constitucional... Lo expresan mediante la constitución de nuevos movimientos como la Coordinación Democrática (marzo de 1976), mediante manifestaciones como la del 1er de febrero de 1976 en Barcelona a favor de la amnistía o mediante amplias movilizaciones y huelgas que implican todos los servicios públicos (Correos, Renfe, el Metro). El gobierno intenta controlar tales movimientos, por ejemplo encarcelando a los líderes de la Coordinación Democrática. Pero pronto se ve superado, hasta consecuencias fatales : en marzo de 1976, frente a una huelga prolongada en Vitoria, las autoridades intentan desalojar una iglesia, lo que conlleva la muerte de cinco personas.
Así, vemos que las dificultades internas y externas con las que se enfrenta el gobierno obstaculizan la acción de Arias, que tiene que dimitir en julio de 1976. El rey y Torcuato Fernández Miranda escogen a Adolfo Suárez para ser su sucesor y consiguen imponerle en la terna para la presidencia del gobierno. Los sectores más liberales querían que fuera José María de Areilza, pero los consejeros del Reino no lo hubieran aceptado, por tener una postura demasiado liberal y aperturista : escoger a Suárez era progresar hacia la apertura, pero una vez más con prudencia.

el primer gobierno de Suárez y las elecciones de 1977


El nombramiento de Suárez fue visto por muchos como un retroceso, pues venía de la Falange y fue gobernador civil de Segovia bajo Franco. Así, ministros como Fraga, Areilza o Garrigues se negaron a entrar en el nuevo gobierno. Pero vamos a ver que las principales acciones y reformas, decisivas para el proceso de cambio político, se hicieron bajo su mandato. Así en 1981, el rey le otorgará el título de Duque de Suárez por su papel en la transición democrática.
Las primeras actuaciones del gobierno de Suárez fueron muy simbólicas : se decide una amplia amnistía para los encarcelados por delitos políticos, se devuelven sus cátedras a los profesores expulsados de la Complutense en 1965, se organizan entrevistas con líderes de la oposición democrática, incluso se establece en secreto el contacto con Santiago Carrillo (líder del Partido Comunista Español). Pero pronto va a empezar verdaderamente el proceso de reforma política, con la modificación de la legislación vigente, para reconocer y garantizar las libertades públicas y los derechos fundamentales de los españoles. 

La Ley para la Reforma Política de 1976


El régimen franquista se basaba en una carta de Siete Leyes Fundamentales, que regían los poderes del llamado generalísimo, la organización del trabajo, el funcionamiento de las Cortes... Para reformar esta legislación sin derrumbarlo todo, Miranda tuvo la idea de añadir una octava ley que vendría a invalidar las otras.
Esta ley fue aprobada el 18 de noviembre de 1976 por las Cortes Generales y sometida a la aprobación por referéndum el 15 de diciembre de 1976, con una participación del 77 % del censo y un 80 % de votos a favor. Su nombre es « Ley para la Reforma Política », y tiene rango de Ley Fundamental. Establece las condiciones mínimas para elegir unas Cortes por sufragio universal, habilitando éstas para proceder a la reforma constitucional de las Leyes Fundamentales. También establece el concepto de soberanía popular y el sistema parlamentario bicameral (Congreso de Diputados + Senado).
O sea que las Cortes franquistas, aprobando esta Ley, aceptaron su propia muerte. Así, se habló del « harakiri de las Cortes ». Es difícil explicar por qué la aprobaron. Fue en parte por culpa de debilidades internas, y en parte por las gestiones intensas que hizo el gobierno para que aceptaran, privilegiando el consenso sobre puntos sensibles como la legalización del partido comunista.
La aprobación de esta Ley para la Reforma Política es un paso fundamental hacia la democracia, que abrió el camino a muchas medidas a partir de marzo de 1977 : regulación del derecho de huelga, del cierre patronal y del despido ; libertad de sindicación y supresión de la Organización Sindical ; disolución del Movimiento Nacional ; nuevo indulto que afectaba a presos vascos con delitos de terrorismo... Incluso el 14 de octubre de 1977 (después de las elecciones) se declarará por fin la amnistía total : quedan anuladas todas las penas infligidas desde 1939 por delitos de opinión.

La abdicación de Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona


Otro acontecimiento mayor del primer gobierno Suárez - aunque poco mediatizado pues España estaba ya pensando en las elecciones - es la abdicación de Don Juan de Borbón a favor de su hijo. En efecto, Juan Carlos llega al poder como heredero de Franco porque éste, el 23 de julio de 1969, le designó como su sucesor. Aquí viene un extracto de su discurso : « estimo llegado el momento de proponer a las Cortes Españolas como persona llamada en su día a sucederme, a título de Rey, al Príncipe Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien, tras haber recibido la adecuada formación para su alta misión y formar parte de los tres Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado [purifié] patriotismo y de su total identificación con los Principios del Movimiento y Leyes Fundamentales del Reino, y en el que concurren las demás condiciones establecidas en el artículo noveno de la Ley de Sucesión ».
El que debía reinar según las leyes de sucesión monárquicas no era Juan Carlos sino su padre, Don Juan de Borbón. Pero el 14 de mayo de 1977, para legitimar a su hijo como monarca, como heredero del trono, Don Juan de Borbón abdica declarando : « instaurada y consolidada la Monarquía en la persona de mi hijo y heredero don Juan Carlos, que en las primeras singladuras [voies] de su reinado ha encontrado la acquiescencia popular claramente manifestada y que en el orden internacional abre nuevos caminos para la patria, creo llegado el momento de entregarle el legado histórico que heredé y, en consecuencia, ofrezco a mi patria la renuncia de los derechos históricos de la Monarquía española, sus títulos, privilegios y la jefatura de la familia y Casa Real de España, que recibí de mi padre, el rey Alfonso XIII, deseando conservar para mí, y usar como hasta ahora, el título de conde de Barcelona.

Las elecciones democráticas de junio de 1977


Las dificultades del camino hacia las elecciones


Una vez aprobada la Ley para la Reforma Política, las elecciones de nuevas Cortes, democráticas éstas, podían tener lugar. Pero el camino hacia las elecciones no era tan fácil.
El primer problema venía de los intentos de desestabilización terrorista por los partidarios de la revolución. Tanto grupos de extrema derecha (Guerrilleros de Cristo-Rey, Ejército Nacional Anticomunista, Antiterrorismo ETA, Comandos Antimarxistas...) como grupos de extrema izquierda (ETA, GRAPO), multiplican acciones de presión y atentados.
El segundo problema era la legalización del Partido Comunista Español. En efecto, legalizar los partidos formaba parte de las condiciones para que las elecciones sean democráticas. Pero era uno de los puntos en los que « el búnker » se mostraba más reacio. Para lograrlo, Suárez se entrevistó en secreto con Carrillo, pasó por encima del Tribunal Supremo y convocó a la Junta de Fiscales para que emitiera un dictamen jurídico favorable (9 de abril). Era arriesgado : unos ministros dimitieron, el Consejo Superior del Ejército expresó su reprobación. Con todo, logró su legalización, junto con la del PSOE, de los sindicatos, y de muchos grupúsculos políticos.

Las diversas fuerzas políticas en presencia


Podemos destacar tres categorías distintas :

  • Los partidos nacionalistas : Partido Nacionalista Vasco, Unió Democràtica de Catalunya, Pacte Democràtic per Catalunya
  • la izquierda : PSOE, PCE, Partido Socialista Popular
  • la derecha : Alianza Popular, Unión de Centro Democrático

Si las dos primeras categorías se constituyen de partidos políticos clandestinos bajo Franco y legalizados en los meses que preceden las elecciones, es más problemático el caso de la derecha, inexistente bajo Franco ya que reina la Falange. Así, Manuel Fraga Iribarne crea la Alianza Popular, en la tradición franquista. Y Adolfo Suárez crea en mayo de 1977 la Unión de Centro Democrático, coalición de quince partidos distintos caracterizada por su centrismo pero también por una gran heterogeneidad ideológica.

Las elecciones


Por fin se celebran las elecciones el 15 de junio de 1977, etapa primordial de la transición. La participación fue del 78,7 % y la gran ganadora fue la UCD, con el 34 % de los votos. Después viene el PSOE, con el 28,9 % de los votos. También el PNV y el PDC lograron buenos resultados. Pero el PCE y la AP obtienen menos de un 10 %, por ser dos partidos fuertemente marcados por el pasado de la guerra civil y del franquismo.

EL segundo gobierno de Suárez y la constitución de 1978


Los problemas con los que tiene que enfrentarse


El problema autonómico y el terrorismo


Para favorecer el proceso de paz, el gobierno acepta varias reinvindicaciones autonómicas : se reconoce el principio de las autonomías (estatuto particular, gobierno regional, posibilidad de una segunda lengua oficial), se establece el estatuto preautonómico del país vasco en junio de 1978...
Pero el terrorismo sigue haciendo víctimas : en 1978 son 89 las víctimas mortales de actos terroristas, de las cuales 69 son causadas por actos cometidos por ETA. Por lo tanto, crece la idea de que la instauración de una democracia no bastará para erradicar el problema.

La crisis económica


Si los problemas políticos son la gran prioridad del gobierno, fuerza es luchar contra la crisis económica, provocada por la conyuntura mundial pero también por las estructuras productivas arcaicas de España.
Los quatro grandes partidos (UCD, PSOE, PCE, AP) se ponen de acuerdo sobre un plan de saneamiento y de reducción de la conflictividad social. De esta reunión nacen los Pactos de la Moncloa, el 25 de octubre de 1977.
Devaluación de la peseta, aumento de la inversión pública, reestructuración de los sectores industriales en crisis (sector siderúrgico y construcción naval esencialmente), crecimiento de las medidas sociales por parte del Estado (gratuidad progresiva de la enseñanza, participación más importante del Estado en la financiación de la Seguridad Social, medidas para urbanismo y vivienda), reforma del sistema bancario son unas de las medidas adoptadas. Aunque los logros son insuficientes, es una primera etapa en la toma de conciencia de la necesidad de reformar las estructuras y de estimular la productividad.

La Constitución española de 1978


Pero la gran prioridad del segundo gobierno de Suárez es la Constitución, su preparación y su instauración.
Su preparación
El proyecto constitucional viene preparado por una comisión constituida de : 3 miembros de la UCD, 1 miembro del PSOE, 1 miembro del PCE, 1 miembro de AP y 1 miembro de un partido catalán. El trabajo duró ocho meses.

Su contenido


Una Constitución es una superley o ley suprema, o sea es la síntesis de los principios y de las ideas que definen al proprio régimen : traza las líneas maestras, señala los valores superiores que después condicionan todo el ordenamiento jurídico del país.
La Constitución española consta de 169 artículos, repartidos entre una Parte Dogmática que contiene los grandes principios, los derechos fundamentales y una Parte Orgánica que define el perfil del régimen político, la división de los poderes, el modelo de organización territorial...
Ideológicamente, es una Constitución ecléctica, ya que fue el producto de una política de consenso. Así, junto a elementos ideológicos propios de programas conservadores (derecho a la propiedad privada y a la herencia), destacan otros de cuño liberal (reconocimiento de la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado) y otros de cuño socialista (iniciativa pública amplia en economía, libertad e igualdad). Pero globalmente, se califica de progresista.

Su instauración


La Constitución fue aprobada por las Cortes el 31 de octubre de 1978. El 6 de diciembre se celebró un referéndum nacional en el que la aprobó el 87,7 % de los votantes. Las dos últimas etapas fueron su sanción por el rey (el 27 de diciembre) y su publicación en el Boletín Oficial del Estado (el 29 de diciembre).
Instaura una ruptura jurídica e institucional real entre la España franquista y la España democrática.

El final del segundo gobierno Suárez


Las elecciones legislativas de marzo de 1979, primeras elecciones libres después de la Constitución, confirman los resultados de 1977 con la victoria de la UCD. Pero la subida de la abstención y el crecimiento de la izquierda son el testimonio de una pérdida de poder por parte de Suárez y de su gobierno.
La persistencia de la violencia y de los problemas económicos acaba con el gobierno Suárez, cuya heterogeneidad política era una ventaja para permitir la transición hacia las elecciones y la Constitución, pero se convierte en una traba en el momento de solucionar los problemas del país.
El 31 de enero de 1981 dimite Suárez, tanto como presidente del gobierno como presidente del partido. Lo sustituyen como presidente del gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, y Agustín Rodríguez Sahagún como presidente del partido.

EL INTENTO GOLPISTA DE TEJERO


La cuestión de la intervención militar en la vida civil y política es fundamental para España, pues su historia es sembrada de golpes de Estado. Por lo tanto, acabar con esta característica formaba parte de los requisitos de la transición democrática.
Durante nuestro período, podemos observar dos primeras crisis militares. La primera tiene lugar el 21 de septiembre de 1976 : a causa de las negociaciones entre el gobierno y las aún ilegales Comisiones Obreras, dimite el vicepresidente del gobierno (general Fernando de Santiago).  La segunda crisis, ya evocada, nace frente a la legalización por Suárez del PCE sin acuerdo del Tribunal Supremo. Dimite el ministro de Marina, Pita da Veiga. El Consejo Superior del Ejército se reúne y emite el 14 de abril de 1977 un comunicado en el cual significa que lo admite por sentido de la disciplina, pero que lo condena. Frente a esta crisis, el gobierno pidió a Carrillo un gesto para aplacar el descontento militar. Así, el PCE aceptó públicamente la unidad de la patria y de la monarquía, y adoptó la bandera.
Ahora bien, los motivos de descontento militar aumentan. Frente a la constitución de Autonomías - que muchos ven como una dislocación de la nación - y frente a la escalada del terrorismo, el ejército quiere intervenir, pero lo impide la reducción de su papel : en la Constitución, ya no es guardián del orden público y en mayo de 1980 es un civil el que es nombrado Ministro de Defensa. Por lo tanto, las reuniones de la Unión patriótica militar - constituida de oficiales superiores fieles al régimen franquista - se multiplican desde 1978, se suceden los actos de indisciplina. Incluso se descubre una conspiración llamada « Operación Galaxia » (que implicaba entre otros a Tejero), que prevía el asalto de la Moncloa y el secuestro del gobierno. 
Se puede considerar como el punto culminante de estas circunstancias la tentativa de golpe de Estado de Tejero el 23 de febrero de 1981 (llamado « 23-F »). En el momento de una votación parlamentaria (para la aprobación por el Congreso de los Diputados de Sotelo como sucesor de Suárez), el teniente-coronel Tejero invade las Cortes con un pelotón de la Guardia Civil. Su intención es lograr el apoyo simultáneo de las capitanías generales de toda España y el levantamiento de las principales guarniciones. Mientras tanto, el general Milans del Bosch, capitán general de la región de Valencia, proclama el estado de excepción. La mayoría de los jefes militares se quedan en espera.
A la 1 de la madrugada del 24 de febrero, el rey emite un mensaje por la tele y la radio, en el cual se declara en total oposición con el putsch. Su postura pone fin a la vacilación de los jefes militares : nadie más se suma al golpe de Estado, y los pocos insurrectos se quedan sin fuerza. Se procede al arresto de los generales y hombres implicados así como a la liberación de los diputados y ministros secuestrados. Milans y Tejero serán condenados a treinta años de encarcelamiento.
Por su acción contra la tentativa de golpe de Estado, el rey afirmó de una vez su legitimidad y el 27 de febrero, el pueblo manifiesta en la calle para decir su apego a la democracia.

DE LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA A LA ALTERNANCIA POLÍTICA


Pero que Suárez dimita a favor de Calvo Sotelo como presidente de gobierno no bastó para superar la crisis económica y social del país. En el partido, las disensiones internas son demasiado fuertes, se suceden los presidentes de febrero de 1981 a octubre de 1982 sin que ninguno consiga imponerse. Los ministros empiezan a irse de la UCD, hasta que en julio de 1982 el mismo Suárez abandone el partido y funde el Centro Democrático y Social. Frente a tal situación, Calvo Sotelo disuelve las Cortes en agosto de 1982, y se celebran nuevas elecciones legislativas el 28 de octubre.
Salen victoriosos de estas elecciones los socialistas, con el 46 % de los votos. Esto marca la normalización de la democratización, pues la alternancia política es uno de los criterios de funcionamiento de las democracias. Marca entonces el final del período de transición democrática. 
A la hora de destacar cuáles fueron los hitos de la transición, los tres momentos claves que se imponen son entonces la aprobación de la Ley para la Reforma Política,  la celebración de las primeras elecciones legislativas y la promulgación de la Constitución Española.
En cuanto a los que posibilitaron esta transición democrática, cabe distinguir varios grupos :

  • los protagonistas : Juan Carlos, Arias Navarro, Torcuato Fernández Miranda y Adolfo Suárez.
  • la colaboración indirecta de los que no se opusieron : sobre todo el padre del Rey, Don Juan de Borbón
  • los protagonistas colectivos mayoritariamente favorables : el pueblo español, la oposición política (que no recurrió a la violencia), los medios de comunicación (la mayoría defiende valores de estabilidad y paz)

Este período que va de 1975 a 1982 es entonces decisivo en la historia de España, que ahora va a poder integrarse en el conjunto de las democracias europeas. Pero cabe decir que los problemas con los que la España actual se enfrenta ya habían hecho su aparición durante la transición : reinvindicaciones autonómicas, actos terroristas mortales o fragilidad de las estructuras de producción.


Novembre 2007

Maud Le Guellec

Bibliografía

ANGOUSTURES Aline, Histoire de l'Espagne au XXe siècle, Editions Complexe, 1993.

FERRERAS Jacqueline, La civilisation espanole d'aujourd'hui, Paris, Nathan, 1996.

MAURICE Jacques et SERRANO Claude, L'Espagne au XXe siècle, Paris, Hachette-Livre, 1995.

PAREDES Javier (coordinador), Historia contemporánea de España (siglo XX), Ariel Historia, Barcelona, 2000

 
 
mise à jour le 27 mars 2008
Créé le 11 décembre 2007
ISSN 2107-7029
DGESCO Clé des Langues